Parece que las épocas más frías del año van remitiendo. Poco a poco, vamos llegando al verano y parece que nos olvidamos de nuestras instalaciones de calefacción en casa. En unos meses, el frío volverá a hacer acto de presencia y nos pillará sin habernos adaptado. Por ello, vamos a ofrecerte unos consejos de instalación de radiadores eléctricos para calefacción en el hogar. Esperamos que os sean de utilidad.

Quizá puedas pensar que, con la subida de los precios de la energía, esta solución no viene a cuento. Sin embargo, la realidad es que la tecnología que incluyen les permite mejorar sobresalientemente su eficiencia, proporcionando confort térmico mientras su consumo se reduce.

En cualquier caso, como fontaneros en Palma de Mallorca con una amplia trayectoria, te invitamos a ponerte en manos de un profesional de confianza que sea capaz de asesorarte sobre las mejores alternativas para ti y para tu hogar. Lo importante es obtener grandes resultados al mínimo consumo. No en vano, el 67% del consumo energético de los hogares lo producen los sistemas de calefacción, climatización y agua caliente sanitaria.

Ventajas de los radiadores eléctricos para calefacción en el hogar

Son varios los puntos fuertes de los radiadores eléctricos para calefacción en el hogar. Conocerlos y saberlos valorar ha de ser nuestra responsabilidad para poder optar por el más adecuado. Así, entre sus ventajas más relevantes con respecto a otras instalaciones tradicionales hay que destacar que no necesitan obra alguna para ser instalados. Por lo tanto, su puesta en funcionamiento es prácticamente inmediata.

Únicamente habrá que anclarlos a la pared gracias a un taladro doméstico y colocarlos en el soporte. Una vez colocados, solo deberemos seleccionar la temperatura deseada o el horario en el que queremos que estén funcionando. Así de sencillo.

En este sentido, una de las decisiones más importantes que tendremos que tomar es la de elegir el lugar donde colocaremos los radiadores. La razón y la eficiencia nos invitan a colocarlos debajo de las ventanas. Lo ideal sería que la medida del radiador coincidiera con la anchura de la propia ventana, ya que de esta forma se facilita la circulación del aire caliente.