Una reforma en el cuarto de baño siempre es un buen momento para renovarlo, darle un aire nuevo y apostar por la modernidad. Además, siempre que las circunstancias lo permitan, es conveniente deshacernos de la bañera. Pero, ¿cómo elegir el plato de ducha ideal? ¿Qué es lo que tenemos que saber y en qué tenemos que fijarnos para no cometer errores?

En Reformas Fernández contamos con una amplia trayectoria en toda clase de trabajos de fontanería en Mallorca. Por ello, nos gustaría aprovechar estas nuevas líneas de nuestro blog para explicaros algunos puntos a los que hay que prestar especial atención para evitar errores y que la decisión se ajuste a lo que necesitamos y a lo que necesita nuestro cuarto de baño.

Los platos de ducha son, de lejos, uno de los elementos que más protagonismo tienen en un baño. Forman parte fundamental de la decoración. Su elección ha de realizarse pensando tanto en términos estéticos como de funcionalidad y de espacio. Así que, a la hora de escoger el tuyo, ten presente siempre estos puntos.

En nuestra experiencia, para elegir el plato de ducha perfecto, lo primero en lo que has de fijarte será en las dimensiones de la estancia. Obviamente, si el cuarto de baño es pequeño, tendremos que amoldarnos a ello. Nuestra decisión siempre ha de ir en sintonía al tamaño.

De esta forma, en estancias inferiores a 3,5 metros cuadrados, lo ideal siempre serán los platos cuadrados o de cuarto de círculo. Si el baño es más grande y supera los 3,5 metros cuadrados, podremos apostar por un plato de ducha rectangular.

Tras saber la forma por la que vamos a apostar, otro punto importante será el material en el que está construido. Es fundamental apostar por materiales antideslizantes. En este sentido, tendremos aquellos platos de carga mineral, acrílicos, de piedra natural o de cerámica.

  • De cerámica: Son aquellos fabricados a partir de arcilla, feldespato y arenas silíceas. Son económicos, ofrecen resistencia a los productos químicos y su color se mantiene imperturbable con el paso del tiempo. Entre los contras, hay que destacar que son pesados y frágiles.
  • Acrílico: La segunda opción a la hora de elegir el plato de ducha de la que te vamos a hablar. Están compuestos de dos capas. La externa es acrílica y la interna suele estar fabricada en fibra de vidrio. Cuentan con una robustez superior ante golpes, peso menor e instalación más sencillo.
  • De carga mineral: En su fabricación se combina la resina y el mármol, lo que permite que su grosor sea extremadamente pequeño. Ofrece cualidades como una gran resistencia a golpes y la posibilidad de elegir entre una gran variedad de acabados.
  • De piedra natural: Pueden componerse de pizarra, mármol o granito. Son muy parecidos a los anteriores, aunque con una resistencia menor, pero un tacto más cálido.