Un elemento que se ha convertido en básico en cualquier cuarto de baño. Ya sea como elemento estético o de seguridad. Pero, ¿sabes cómo dar con la adecuada? Desde Reformas Fernández, como expertos en fontanería en Mallorca, nos gustaría darte unas interesantes claves para elegir la mampara del baño. Seguro que te resultan interesantes y, sobre todo, provechosos.

En anteriores artículos en este mismo blog, ya os comentamos las ventajas y desventajas de apostar por una ducha o bañera. Es por ello que ahora es buen momento para hablar sobre cómo escoger una mampara adecuada, que ofrezca grandes prestaciones y también mejore el componente estético.

En primer lugar, una recomendación: Apuesta por mamparas a medida, ya sean angulares o frontales. Trata siempre de que se adapten al espacio que quieres que ocupe la ducha. Conseguirás una solución funcional, a la vez que se conseguirá una sensación de amplitud a la estancia.

Otra de las claves para elegir la mampara del baño es cuidar la elección de las puertas. Tienes, básicamente, dos opciones: correderas o abatibles. Las primeras te permiten ahorra espacio y están muy recomendadas para estancias pequeñas. Las segundas suelen ser mucho más estéticas. Ambas alternativas se adaptan a toda clase de platos de ducha, ya sean cuadradas, angulares, frontales o rectangulares.

Cómo elegir la mampara del baño

Como expertos en fontanería en Mallorca, también será importante fijarse en el material en el que está fabricada la mampara. En este sentido, lo normal es que sea acrílico o cristal. El primero aporta seguridad y resistencia, siendo altamente recomendable en el caso que tengamos niños pequeños en casa. El cristal, con grosores de 4 y 8 milímetros, es un material muy recomendable y el más utilizado.

Otra de las importantes claves para elegir la mampara del baño: Vigila el espacio libre alrededor del plato de ducha. Como hemos comentado anteriormente, estos elementos son altamente estéticos, pero su primera finalidad ha de ser la funcionalidad. De nada servirá una mampara si nos incomoda la utilización del cuarto de baño.

Es por ello que trates de adaptar tu mampara a la estancia. Si estamos ante una muy estrecha, lo más conveniente siempre será apostar por las mamparas correderas o, en menor medida, las abatibles. En cambio, si tenemos amplitud, siempre se pueden usar las abatibles o, incluso, las abiertas.

En último lugar, un elemento al que no se le suele prestar demasiada atención: el perfil. Habitualmente están fabricados en aluminio o acero inoxidable. El primero es más económico, pero habrá que protegerlo para evitar problemas con el agua y salpicaduras.