Darle un nuevo aire a tu hogar no es una decisión al azar. Antes de empezar una reforma hay ciertos puntos que tenemos que preparar y planear para que todo salga a pedir de boca. En estas siguientes líneas, vamos a ofrecerte una serie de claves que seguro que te van a ayudar a prepararlo todo. ¡Esperamos que os sean de mucha utilidad!

Una reforma es ilusión, pero también nervios. Alegría, a la vez que incertidumbre. Se trata de un procedimiento delicado que debemos tomar con seriedad y con el tiempo necesario. Hay que saber qué queremos conseguir, qué es lo que queremos renovar, cambiar o crear. Hay que alejarse de los impulsos y apostar por la reflexión.

Entonces, antes de empezar una reforma, ¿qué tenemos que mirar?

El primer paso que os recomendaríamos dar es el de saber qué se necesita para lograr la casa de tus sueños. O bien qué estancia o servicio tienes que modernizar o renovar porque se ha roto o ha quedado obsoleto. Dejar de un lado la improvisación nos permitirá ahorrar tiempo y, también, a la larga, costes.

Del mismo modo, tienes que pensar en el presente, pero también en el futuro. Es decir, no es lo mismo plantearnos qué necesitamos antes de empezar una reforma si estamos hablando de un matrimonio joven, de unos padres primerizos, de un piso para estudiantes o de personas ya adultas con o sin hijos. Cada caso, cuenta con unas particularidades propias.

Busca, mira, inspírate…

¿No tienes ideas para cambiar tu baño, tu dormitorio o para iluminar el recibidor y el pasillo? Te aconsejamos que no te quedes con la primera propuesta que te hagan o que se te venga a la cabeza. Tómate tu tiempo para investigar un poco y márcate unos objetivos que sean realistas. Visita páginas web especializadas, blogs, cuentas en redes sociales como Instagram… Todas las ideas que puedas hacer tuyas repercutirán en tu beneficio.

Del mismo modo, si vas a hacer cambios profundos en tu hogar, nunca está de más que apuestes por soluciones que te permitan ahorrar energía o, directamente, dar pasos hacia el autoconsumo. De hecho, la baja eficiencia energética es uno de los grandes malos de la mayoría de viviendas de nuestro país. La actualidad nos invita a empezar a pensar en verde, ¿cierto? Así que, si puedes, trata de mejorar aspectos como el aislamiento térmico y acústico, sistemas de iluminación LED, grifos economizadores de agua, la rehabilitación de la fachada… Son pequeñas actuaciones que, a la larga, nos van a permitir ahorrar mucho dinero.

En último lugar, antes de empezar una reforma tienes que estudiar un poco todos los profesionales que vas a necesitar y buscar empresas que te puedan acercar un servicio de calidad, confianza y eficacia. Pide varios presupuestos para ver cuál te encaja mejor y también pregunta a amigos y conocidos por su experiencia con obras en su casa.